¿DEGRADADO?

Otra falsedad que se ha dicho en contra de la persona de Gonzalo Xavier Celi Almeida, actual Arzobispo Metropolita Chrysóstomos, es que el habría sido degradado del sacerdocio, y reducido al estado laical.

Dice el dicho popular que si uno avanza los perros ladran, esto se aplica especialmente para el caso, pues cuando se trabaja para Dios muchos estarán en contra, ya lo dijo Jesucristo: “no puede ser el siervo mayor que su amo” y “Recuerden que si el mundo los odia antes me odio a Mí”. Por ello es cierto que los seguidores de Cristo siempre son perseguidos.

La autoridad más importante de la Iglesia Ortodoxa, luego de nuestro Señor Jesucristo quien fundó la Iglesia, es el Santo Sínodo, y que de acuerdo a las milenarias tradiciones dejadas por los Santos Apóstoles es quien administra cada jurisdicción en la Iglesia Ortodoxa.

Estos Sínodos se reunieron en 7 concilios Ecuménicos o universales durante los primeros ocho siglos del cristianismo, dejando para la Iglesia importantes y definitivas leyes inspiradas por el Espíritu Santo, que son bajo las cuales cada obispo rige en cada región a él encomendada.

Latinoamérica, era un territorio aún no descubierto en época del último concilio Ecuménico, lógicamente nunca fue colocada bajo la guía de ninguno de los 5 patriarcados históricos hasta ese entonces conocidos. Y al no haber sido convocado hasta hoy ningún otro concilio donde se trate la existencia de la Iglesia Ortodoxa en este y otros nuevos territorios, no se puede definir su dependencia canónica.

Los jerarcas ortodoxos existentes en Latinoamérica y en otros territorios que hasta el año  787 aún no eran territorios conocidos, son Obispos colocados en razón de su etnicidad, esto quiere decir que sí son griegos están en Latinoamérica para guiar a los griegos que por razones de inmigración están en ese territorio. Pues los Santos Cánones o leyes de la Iglesia Ortodoxa no permiten que un Obispo no nacido en esas tierras sea jerarca de esas gentes. Cuando un Jerarca ortodoxo quiere abrogarse funciones sobre fieles que no le corresponden, en un territorio NO CANÓNICO para ellos, es un invasor y está actuando anticanónicamente.

La explicación anterior es muy poco conocida incluso por los ortodoxos que viven en Latinoamérica, y fácilmente caen en el error de creer que es válido o legal un obispo ortodoxo, que efectivamente puede ser colocado como exarca de una comunidad étnica, pero no puede nunca tener autoridad sobre fieles que no son parte de esa etnia, o incluso sobre étnicos que no deseen estar bajo de su dependencia.

De este desconocimiento muy difundido entre fieles ortodoxos, y peor entre personas no ortodoxas, nace el ERROR de creer en la falacia ampliamente esparcida que existen obispos "CANÓNICOS" y no "CANÓNICOS".
En el comprender generalizado de las gentes,  el que se autodenomina "canónico" sería entonces el valido, y el no canónico seria el falso. Pero no es así. Canónico significa que está dentro de los mandatos legales eclesiales, y el no canónico aquel que por alguna razón no está dentro de ellos, lo cual no lo hace falso. Usando este alegato algunos étnicos (que dependen de una Iglesia Griega, Rusa o Árabe) se presentan como los únicos válidos y desprecian y crean campañas de descrédito a ortodoxos que no están bajo su dominio y poder. 

Esta es la razón por la que el Arzobispo Metropolita Chrysóstomos, desde que pidió su ingreso a la Iglesia Ortodoxa, entendió claramente que tenía el llamado a trabajar por una presencia de la Ortodoxia para los Latinoamericanos, y por ello rápidamente fue piedra de tropiezo para algunos jerarcas que pretendían continuar con su presencia invasora en Latinoamérica continuando con una especie de nueva conquista, y convirtiéndose en enemigos de cualquier ortodoxo latinoamericano que anhele una iglesia Latinoamericana.

Analicemos entonces la historia particular para comprender esta situación:

Cabe indicar que el Patriarcado de Rumanía no tenía en las Américas una jurisdicción establecida pues desde la época comunista funcionó para los inmigrantes rumanos la Iglesia "vatra Romaneasca" la cual se colocó bajo la autonomía concedida por Moscú a la Iglesia Ortodoxa de América (conocida por sus siglas en Ingles como OCA), por lo que el mismo Metropolita Iosip Pop fue "Locum Tenens" del territorio de Estados Unidos y las Américas mientras el Diácono Celi pedía su admisión, y por ello permaneció bajo su dependencia, hasta que pasa desde diciembre del 2003 a depender del Metropolita Nicolae Condrea, jerarca puesto como responsable para las Américas por el Patriarcado Rumano desde esa fecha, quien lastimosamente no se preocupó en absoluto de la misión establecida en Ecuador, dejando en abandono al nuevo Hiero diácono Crisóstomo quien estaba responsabilizado de establecer el Monasterio de la Anastasis.

Para más datos históricos sobre la presencia Rumana en la Diáspora y comprender la situación que se dio al paso entre el Metropolita Iosip Pop al Metropolita Nicolae Condrea pueden leer:



Documento de Su Eminencia Metropolita Nicolae Condrea confirmando la pertenencia del Diacono Celi al Patriarcado Rumano




Es importante saber que desde septiembre de 2003 comenzaron a circular rumores por parte de personas que anteriormente habían perseguido la labor del entonces Diacono Xavier Celi en la Iglesia Romana, cuando aún dependía de ella, atacando su excelente desempeño y alto reconocimiento.

Para el bienestar de la Iglesia Ortodoxa era importante obtener el reconocimiento del Estado Ecuatoriano, pues solo así se podría garantizar la manifestación pública de la presencia de la Iglesia Ortodoxa en Ecuador, pese a solicitarse la documentación necesaria al Metropolita Nicolae Condrea, este no respondió a las necesidades de la comunidad ortodoxa naciente en Ecuador. Por esos mismo días coincidió la llegada de un sacerdote del Patriarcado de Antioquía enviado a Guayaquil: el padre Steven Van Bronkhorst.  Con quien enseguida se estableció contacto y mutua cooperación, este sacerdote insistiría desde el inicio que todos estemos bajo el Arzobispo Chedrawui de Mexico.


El Padre Van Bronkhorst era un convertido del protestantismo, aceptado por el Metropolita Philip Saliba dentro del Patriarcado de Antioquía, fue solicitado para ayudar en Ecuador en un proyecto de carácter familiar de establecer una comunidad ortodoxa en Guayaquil, proyecto que había tratado de iniciarse años antes por una familia de raíces palestinas, y que había recibido un terreno en esa misma ciudad con el propósito de construir una Iglesia. Lastimosamente tras varios intentos con varias jurisdicciones étnicas, no consiguieron que alguna Iglesia étnica acepte sus propuestas de enviar un sacerdote ortodoxo para celebrar en un templo construido por la iglesia y que permaneciera bajo la exclusiva administración de esta familia.

Por esto, el mismo Metropolita Tarasios de Buenos Aires, de la Iglesia Ortodoxa de Constantinopla después de visitarles, terminó siendo mal tratado, y cerrando todo diálogo con ellos. Luego de esto recorrieron otras comunidades ortodoxas hasta encontrar la aceptación de Antioquia, quienes mandarían un sacerdote americano (Steven Van Bronhorst), quizá con la idea de que en Ecuador era mejor tener un ortodoxo "light" y negando la oportunidad de una fe verdadera a este país. Este sacerdote de inmediato no fue aceptado por la mayoría de miembros de la comunidad árabe presente en Ecuador, quienes no encontraban en este padre la imagen del verdadero sacerdote ortodoxo, hasta en aspectos como el de la barba. Mientras que, al contrario, el ecuatoriano monje dependiente del Patriarcado de Rumanía, Hiero diácono Crisóstomo según lo expresaban, contaba con lo requerido para servir como sacerdote a sus necesidades.
Padre Steven Van Bronhrst del Patriarcado de Antioquia, con el padre Diacono Crisostomo del Patriarcado de Rumania, en una Divina Liturgia celebrada en Guayaquil










Metropolita Antonio Chedrawui Tannous, el día de la Ordenación del Hieromonje Crisostomo, y del Hierodiácono Nicolás.

Momento de la Ordenación sacerdotal del Padre Crisostomo por el Metropolita Antonio Chedrawui el 28 de marzo del 2004 en la catedral de San Jorge en Ciudad de Mexico.
El entonces Hierodiácono Crisostomos, Igumeno de la comunidad monastica de la Anastasis, cuando recibieron al Padre Van Bronhorst y su esposa, se ven al monje Ignacio, monje Elias, monje Timoteo y monja Irene, que luego viajaron para Mexico llevados por el Metropolita Chedrawui
Documento concedido por el Met. Antonio Chedrawui, donde se puede apreciar que se coloca en su titulo episcopal el territorio de Ecuador, cosa que después fue negada.


El Padre Crisostomo entonces fue contactado directamente por el Arzobispo Chedrawui quien le animó a una primera visita el 26 de diciembre del 2003.

Tras la primera visita, el Padre Crisostomo animó a los fieles a tomar una decisión, para pasar bajo Antioquia, cosa que acepto en vista de las promesas y ofrecimientos del Arzobispo Chedrawui. Ya tras vivir en la propiedad llamada "Monasterio San Antonio" en Jilotepec, las decepciones fueron muy grandes y los cuestionamientos mayores, sin embargo las promesas para el crecimiento de la Iglesia en Ecuador y latinoamerica eran muy grandes. Durante la estadía en México las relaciones con el Metropolita Chedrawui cambiaron y esto se agravó rápidamente al regreso a Ecuador, en razón de la influencia directa sobre el Jerarca de un clérigo cercano a él, que ya había manifestado su poca simpatía con el Padre Crisóstomo, durante su estancia en México y su poco respeto por los latinoamericanos.

Otro aspecto fue el hecho de que el Metropolita intentó colocar como rector del Seminario en el Monasterio de San Antonio al Diácono Nicolás, procurando apropiarse de este monje, quien además recién había sido  ordenado Diácono, saltándose así la experiencia que aportaban otros dos monjes mexicanos que habían fundado el monasterio hace 5 años y que eran idóneos para dicha responsabilidad.

Regresando a Ecuador y notoriamente insatisfechos con las intenciones del Metropolita de dejar sin monjes al monasterio de Ecuador, que había tardado en formarse un año y medio. La sorpresa del Padre Crisóstomo fue aún mayor cuando al llegar de regreso a su Monasterio, se encontró con que las 3 vocaciones que había dejado, habían tomado sus cosas, habían viajado a México además auspiciados por el mismo Metropolita Chedrawui, y quienes incluso habían tomado objetos de valor vendiéndolos para llevarse dinero consigo.

Además el Padre Van Bronhorst habiendo huido del grupo de personas en Guayaquil, mientras permaneció acogido en el Monasterio de la Anastasis, haciendo un trabajo de "caballo de troya" intentaba ganarse a los fieles por medio de averiguaciones, e insidias. Algunas calumnias ya habia oido de parte de la familia que lo habia solicitado originalmente en Guayaquil, por lo que valiéndose de una cierta "dirección espiritual" consiguió que dos personas católico romanas, amistades del Padre Crisostomo, acepten dialogar por teléfono con el Arzobispo Chedrawui y "contarle" de los ataques que se difundian en la Iglesia Romana en su contra. De alli nace una calumnia sin fundamento y de la cual posteriormente el Arzobispo Chedrawui tomaría como "prueba" en contra de los padres Crisostomo y Nicolás, cuando ellos deciden abandonarlo. Las mismas Señoras católico romanas, declaran en carta del 7 de mayo del 2004, que lo que fueron presionadas a hablar vía teléfono con el Arzobispo Chedrawui era totalmente falso y sin fundamento, era solo un repetir lo que "otros" decían.


Esto se sumo a otro hecho lamentable, el ocasionado por el Padre Van Bronhorst quien había tenido una discusión vía telefónica con el Arz. Chedrawui, quien lo excomulgo en la misma conversación, y por causa de ello decidió hacer abandono de sus cosas sacerdotales (cáliz, discos, crisma, antimension) y tomando un avión, regresó junto a su familia a USA. La explicación dada desde México fue que simplemente que los monjes habían pedido libremente ir a México y que el Padre Van Bronhorst quedaba excomulgado por haberse opuesto al Arzobispo.

Esta falta de sinceridad, la manipulación y la ausencia de verdad, llevó al Padre Crisóstomo a darse cuenta de que habían usado la misión para fines e intereses particulares y no para la difusión del Evangelio. Debido a este hecho, tras la oración y consultar con algunos de los más allegados fieles se optó por volver a dialogar con el Patriarcado de Rumania, sobre todo por la búsqueda sincera de la vida monástica y la Vida Ortodoxa verdadera para Latinoamérica.

Mail enviado por el secretario del Metroplita Iosip Pop, Padre Daniel Popa, confirmando la recepción (nuevamente) del Hieromonje Crisostomo y del Diácono Nicolás en la Metropolia Ortodoxa Rumana de Europa occidental

Tras regresar bajo el seno del Patriarcado Rumano, por la aceptación del Metropolita Iosip Pop, como una misión bajo la Metrópolis Ortodoxa Rumana de Europa Occidental, y por una invitación del Sr. Cónsul de Rumanía en Ecuador Ing. Radu Mihail, el Hiero monje Crisóstomo viajo a Bucarest, donde el 13 de octubre del 2004 fue recibido por Su Beatitud el Patriarca Teoctiste, y en presencia de varios testigos relacionados con el Cónsul Mihail y personalidades como el General Pavel Abraham, de su hijo en ese entonces cónsul en Perú de Rumanía, y presentes también el Metropolita Ambrozie y el Metropolita Vincentiu, dialogaron sobre la situación eclesiástica de Latinoamérica, y del tema en particular de la dificultad vivida con el Metropolita Chedrawui. Comprometiéndose el Patriarca en dar una solución rápida y sin consecuencias.




Como se puede apreciar en la foto la fecha corresponde al 13 de octubre del 2004
Durante la visita a Rumanía el Hieromonje Crisostomo recorrió varios monasterios, creando lazos con ellos, aquí con el Archimandrita Iustin Dragomir del Monasterio Bogdana, junto a el Cónsul Radu Mihail

Ante la paternal recepción de Su Beatitud Teoctiste, y totalmente confiados en las mencionadas buenas relaciones entre el Patriarcado de Rumanía y el Metropolita Chedrawui, quedaron todas las cosas dadas por resueltas, así como la confirmación de la recepción del Hiero monje Crisóstomo y el diácono Nicolás junto con la Misión presente en Ecuador ya extendida a otros países, bajo la protección del Patriarcado de Rumanía.

Sorpresivamente el 23 de febrero del 2005 aprovechándose de una reunión de clero de la Arquidiócesis Ortodoxa Antioquena de México, Venezuela Centro América y el Caribe, el Met. Chedrawi se aprovecha de mencionada reunión para "juzgar" el caso del Padre Crisóstomo y el diacono Nicolás, quienes YA ERAN MIEMBROS DE NUEVO DE SU JURISDICCION ORIGINAL el Patriarcado de Rumanía, y con acusaciones falsas, sin haber sido solicitados a presentarse, y desconociendo por completo lo actuado por el Patriarcado de Rumania, manipulado además la información y requiriendo del Metropolita Condrea si los dos monjes se hallaban nuevamente bajo su dependencia, y no al Metropolita Iosip Pop quien era el responsable nuevamente de la misión en Ecuador, dieron una declaración anticanónica, que fue firmada por los clérigos presentes quienes fueron coaccionados a ello; sin tomar en cuenta que una "degradación" según los santos cánones compete al Santo Sínodo y no a un Obispo solo, aunque esté, este apoyado por algunos de su clero, además que dicha degradación solo puede darse luego de un juicio legítimo. Para añadir la improcedencia de dicha degradación, tanto el Hiero Monje Crisóstomo y el Hiero Diacono Nicolás, no estaban más bajo su dependencia jurisdiccional por lo que de acuerdo a los Santos Cánones tal degradación es invalida e ilegítima con agravantes sobre sus perpetradores.

Por último en el documento publicado en la página web.... se dice que los mencionados clérigos retornan al estado laical, cuando los Santos Cánones ortodoxos dicen en el peor de los casos, incluso los que son hallados culpables, si son monjes regresan al estado de monjes, ¡como el caso del Patriarca Ireneo de Jerusalen! ¿Dónde está su conocimiento de las leyes eclesiásticas?

a) Los clérigos mencionados NO PERTENECIAN MÁS A LA IGLESIA DE ANTIOQUIA, por tanto incluso ninguna de las supuestas contravenciones es procedente.
b)   NUNCA fueron informados de proceso alguno en su contra.
c)   No fueron llamados a juicio.
d)   No se les permitió alegación o defensa alguna.

Por tanto a la luz de los Santos Cánones dicho documento es inválido, anticanónico, ilegal, irreconocible y nulo.

A esto no se añade un error que el Padre Crisóstomo reconoce haber cometido al no darse cuenta de que el Metropolita Antonio Chedrawui, no tiene designación canónica sobre el territorio de Ecuador, es decir, no puede ni ordenar, ni establecer misión canónica en un territorio que no le pertenece.

Sin embargo haciendo uso de una diplomacia falsa, no se reconoció la carencia del conocimiento y violación de los Santos Cánones e intromisión con la jurisdicción de otro Patriarcado, a causa de una imagen ganada dolosamente en nombre de la cual se sacrificó sin reparo la honra, y la labor evangelizadora de quienes están luchando para que los latinoamericanos gocen del conocimiento de la fe original con libertad y no con imposiciones y vasallaje.

Por causa del mandamiento de amar a los que nos odien y no por que no los asista la verdad, el Hiero Monje Crisóstomo y el Hiero Diácono Nicolás no respondieron con agresión, antes, callaron y dejaron pasar el tiempo, pidiendo a Dios justicia, escribiendo varias veces e-mails al mismo Metropolita, pidiéndole que reflexione sobre lo mal actuado. Al parecer todo esto fue bloqueado e interceptado impidiendo todo dialogo cristiano y coherente con su persona.